Monasterio de San Isidoro del Campo Sevilla
Fundado por Alonso Pérez Guzmán 'El Bueno', conocido por el 'Héroe de Tarifa' y por su mujer María Alfonso Coronel en 1301, el Monasterio de San Isidoro del Campo se levanta en Santiponce como panteón familiar sobre una ermita mozárabe siendo rey Fernando IV de Castilla. Según la tradición que acompaña al monumento sevillano, la fortificación se construye en el lugar donde fueron encontrados los restos mortales de San Isidoro. Posteriormente la sepultura de San Isidoro de Sevilla se trasladan a la Basílica de San Isidoro de León en 1063.
El Monasterio de San Isidoro de Sevilla se cedió a los monjes Cistercienses, que lo ocuparon hasta 1431, posteriormente lo habitaron los ermitaños de los Jerónimos y en 1568 por la Orden de San Jerónimo.
La importancia de este Monasterio radica en los acontecimientos históricos, religiosos y artísticos que en él tuvieron lugar; durante el siglo XVI se desarrollaron etapas de la Reforma de España, leyéndose en su interior libros traducidos prohibidos por la Inquisición, ejecutándose por estos hechos a algunos de los monjes en actos de fe. Casiodoro de Reina, primer traductor de la Biblia castellana al completo pudo escapar a Europa, quién dejó una versión con revisión en las comunidades evangélicas de toda joya hispánica.
Con la Desamortización de Mendizábal el convento se desarmó, pasando, tras varios destinos, en 1978 a ser religioso de nuevo en manos de los Jerónimos.
Monasterio de San Isidoro del Campo
El monumento de Sevilla es básicamente de estilo gótico y mudéjar, y formado por el Templo, los Claustros de estilo mudéjar, la Sacristía, la Sala capitular, el refectorio y la torre barroca. El Templo tiene dos naves de estilo gótico, que se conocen popularmente por las iglesias gemelas, pues el hijo de Guzmán el Bueno, construyó la segunda nave unida a la primera. En el templo se alberga la escultura de San Jerónimo, las obras de San Joaquin y Santa Ana, una virgen con el niño, un Cristo crucificado y las figuras de los orantes D. Alonso y Dña. María alonso Coronel que suponen dos de las tres únicas figuras no religiosas de Montañés.
Los dos Claustros del Monasterio son el de los Muertos y el de los Evangelistas. En el claustro de los Evangelistas se encuentran frescos del siglo XV y de una muy buena calidad. El claustro de los Muertos es de planta rectangular con dos galerías y arcos peraltados enmarcados en alfiles y que se apoyan sobre pilares ochavados; se hallan murales al fresco con decoración y lacerías de estilo mudéjar.
La Sacristía es del tipo de nueva sacristía contrarreformista que procuraba la dignificación del culto divino en un empeño por los jerónimos del cuidado y esplendor de la liturgia. De planta rectangular, se articula por medio de pilastras decoradas con cabezas de querubines e iluminadas con ventanas protobarroca que sustituyen los antiguos vanos mudéjares. Destacan el retablo de la Virgen de la Antigua, obra de gran brillo adjudicado a Cristóbal de Mayorga, decorado con columnas torsas y capiteles corintios; los lienzos del Cristo atado a la Columna y del Entierro de Cristo.
La Sala capitular ha sufrido varios cambios a lo largo de su historia. Los isidros eliminaron la segunda planta, donde estuvo el dormitorio común cisterciense, y realizaron la pictórica de la vida de San Jerónimo, de la que se conservan algunas escenas. En el siglo XVII se cubre la sala capitular con una bóveda encamonada de medio cañón que oculta la bóveda primitiva de crucería, y se impone una decoración de estilo clásica que ocultó los frescos medievales que proclamaban el estudio de las sagradas escrituras. Se decora con lienzos de los Apóstoles y Evangelistas y La Flagelación de Cristo, copias de las obras que hizo Navarrete para El Escorial.
El Refectorio ocupa el occidente del claustro y está cubierto por bóvedas de crucería cuatripartita que descansan sobre ménsulas repisas, siendo obras del siglo XIV y de estilo gótico pero con ráiz burgalesa, tipico de los monumentos de Sevilla. Los monjes jerónimos lo decoraron grandiosamente a finales del siglo XV. Presidido por la Sagrada Cena, una de las obras más esmeradas del conjunto y único en España, el refectorio está decorado con estilo heráldico.
Horario Visita Monasterio San Isidoro del Campo
El Monasterio de San Isidoro del Campo está en el municipio de Santiponce en la Avenida Extremadura.
Horario: de miércoles a sábado de 10:00 horas a 14:00 horas. Los Lunes y martes está cerrado. Domingos y festivos de 10:00 horas a 15:00 horas.
Tardes de Invierno (del 1 octubre al 31 de marzo): de 16:00 horas a 19:00 horas
Tardes de Verano (del 1 de abril al 30 de septiembre): de 17:30 horas a 20:30 horas
Cerrado los festivos 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre
Telefono: 955 996 491
ENTRADA GRATUITA
Como llegar al Monasterio de San Isidoro del Campo
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